ñek

ñek
Del maz.tk *ǝnhǝg > ñeg [ɲek], n. vb. m. sing.
‣ lit. Inocencia, juventud.

1. m. GC. desus. mág. Cron. En el registro climático de Canarias, estación durante la cual la naturaleza emprende, con la llegada de las primeras lluvias, su ciclo anual de renacimiento vital (equivalente poco más o menos al otoño del calendario oficial en la actualidad). Cf. ilwá, meyar, tawán.

ANÁLISIS

[N·H·G] (WE) ǝnhǝg, aor.; (WE, Y) sǝnhǝg, caus.; mănhăg, r.: vb. n. ‘ser ingenuo, inocente, cándido’; ‘ser joven e inocente (chica)’. || (WE) anhug (ǝ), pl. inhugăn (ǝ), n. vb. m. ‘ingenuidad, candidez’; ‘inocencia (de una chica)’. || (WE) anhug (ǝ), pl. inhugăn (ǝ), n. vb. m. ‘ingenuidad, candidez’; ‘inocencia (de una chica)’.

FUENTES

§ «Pues, respecto a eso que me cuentas sobre las puertas de las estaciones, recibo cuatro palabras: «Ñek, Tawán, Meyar, IIwá». Ahí se lo dejo, porque no me llegan las correspondencias» [Canalización de Íride Quintana (Las Palmas de Gran Canaria), com. pers. 20-VI-2015].

§ Cf. «El otoño en Canarias se caracteriza por ser la estación del renacimiento. […] al contrario de lo que sucede en Europa, donde las hojas de los árboles caducifolios caen y prácticamente toda la vida empieza a entrar en un largo letargo invernal, en estas Islas, la llegada de las primeras lluvias hace que nuestros campos se cubran de hierba verde, de flores, de pasto para el ganado… de vida» [Cabrera González 2011].

§ Cf. «Era entonces cuando los antiguos canarios labraban las tierras anegadas con cuernos de cabra para sembrar la cebada. En los campos de cultivo se podía escuchar a las mujeres del poblado entonar tristes cánticos, al tiempo que depositaban el grano en el surco labrado. Estas endechas tenían por misión invocar a los espíritus de sus antepasados, pues en la cosmovisión animista amazighe, los muertos son responsables directos de la fertilidad de las tierras. Si bien no había mejor indicador para iniciar la sementera que la misma llegada de las primeras lluvias, el ocaso cósmico de las Pléyades (finales de noviembre, momento en el que se ocultan las Pléyades por el oeste al mismo tiempo que sale el Sol por el este) era el marcador tardío por excelencia» [Cabrera González 2011].

Referencia

Cabrera González, Josué. 2011. «Los Finaos y la cebada». Iẓuṛan, 27-X-2011. [Disponible en línea:] <http://izuran.blogspot.com.es/2011/10/los-finaos-y-la-cebada.html>. [Consulta: 28-VI-2022].