Interacciones

Asunto / Percepción extrasensorial

Categoría / Parapsicología

Localización / Barranco de las Ánimas, Valleseco, Gran Canaria

§ Canalización de Íride Quintana (Las Palmas de Gran Canaria), com. pers.15-IV-2012:

El otro día fuimos un grupo de amigos a la zona del Zumacal (Valleseco, Gran Canaria), lugar donde se encuentra el Barranco de la Ánimas.

Cuando cogimos el sendero, ya era algo tarde y nos anocheció subiendo el barranquillo. El panorama, como pueden imaginarse, resultaba ya de por sí sobrecogedor, todo penumbras y sombras. No obstante, aunque había tramos en los que sentía más o menos “pesado” el ambiente, todos estábamos de risas y fiestas, haciendo bromas tontas sobre la situación. Un grupo no quiso seguir subiendo porque ya realmente no había luz, pero otros seguimos el caminillo, y es que, cuando acostumbras la vista a la oscuridad, puedes caminar perfectamente con la luz de la luna. Para no cansarles, cuando ya estábamos bajando, seguíamos hablando animadamente, pero en un momento determinado oí: “Sssssshhhhh”. Nos mandaron a callar. Como supuse, y comprobé después, nadie lo oyó.

No obstante, lo que más me sorprendió fue la forma en la que todo el mundo, de manera espontánea, bajó el tono de voz o simplemente dejó de hablar. Unos metros más abajo, la gente recobró de nuevo el tono normal. Nadie se dio cuenta de ese “curioso” silencio, simplemente ocurrió. Tan sólo un amigo* que iba a mi lado en el momento en que nos mandaron callar —y se lo dije— pudo darse cuenta también de la bajada de volumen.

Después, cuando salimos a campo abierto, me llegó un fuerte olor a salvia. Y créanme que, si hubiera habido por allí, habría fustigado a todo el mundo con las ramas.

Cada vez tengo más claro que todos, en mayor o menor medida, tenemos algún tipo de conexión sutil con otros planos o campos energéticos (como se quiera llamar).

§ Testimonios complementarios:

1. [22-IV-2012] Ese barranquillo invita al recogimiento y al derribo de las barreras que impiden el libre fluir de la energía, que obstaculizan los canales. Resulta curioso cómo, en situaciones similares, mucha gente tiende a elevar la voz, como intentando silenciar algo que está pasando. Alguien de la zona mencionó que el barranquillo sale a un lugar denominado llano de las brujas, en Osorio. Cuando parte del grupo se detuvo, sentí un fuerte impulso a seguir cauce arriba. De hecho, subí solo un pequeño tramo, para luego volver y retomar el ascenso con la gente que decidió seguir. La sensación era de paz.

2. [23-IV-2012] Me gustaría comentar algo respecto a esta afirmación: «Después, cuando salimos a campo abierto, me llegó un fuerte olor a salvia. Y créanme que, si hubiera habido por allí, habría fustigado a todo el mundo con las ramas». Es curioso que la informante, sin haber vivido ni presenciado ninguna limpieza en cultos ancestrales, haya sentido la necesidad imperiosa de llevar a cabo una, exactamente como se hace, por ejemplo, en la Regla de Ocha (santería, de origen Yoruba), en este caso, utilizando una planta nativa (en cada culto se usan las originarias de cada localización). El verbo que usó para definir su impulso, «fustigar», describe a la perfección la manera en la que un santero o babalawo limpia a sus ahijados.

3. [23-IV-2012] Sólo apuntar que el agua de salvia también se utiliza para «limpiar» los cuarzos y otros cristales…

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Foto: Panorámica de Valleseco (Gran Canaria).

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