tesort
Del maz.tk *teẓurt, s. f. sing.
‣ lit. Raíz, vena.
‣ fig. Tronco o sangre familiar, estirpe.
1. f. GC. desus. mág. Soc. Modalidad de lucha, privada y bajo supervisión de unos jueces, en la que se dirimía el honor personal o familiar de los contendientes. Cf. Soc. gerusia (GC).
ANÁLISIS
[Ẓ·R] (maz.) *āẓĭhār, s. m. sing. ‘raíz’ (Prasse et al. 2003: 923). || (WE, Y, H) aẓar (ă), pl. iẓərwan, s. m. ‘nervio’; Anat. ‘tendón’; Anat. ‘vena, arteria’; p. ext. Anat. ‘pulso’; p. ext. Hidr. ‘chorrillo de agua’; p. ext. Bot. ‘fibra de palma’; p. ext. Hidr. ‘chorrillo de agua subterránea (en el fondo de un valle)’; p. ext. Geog. ‘valle pequeño’; p. ext. Soc. ‘lazo o vínculo familiar, sangre de los ancestros, origen’; p. ext. Soc. ‘buena ascendencia, buena familia, raíz noble’. || (Teg, Mb) aẓur (u), pl. iẓuran, s. m. ‘raíz, origen, extracción, procedencia’; p. ext. ‘canal sanguíneo, canales de la savia, fibras vitales, nervios, músculos’. || (Kb) aẓaṛ (u), pl. iẓuṛan, m.; taẓaṛt (tẓ), pl. tiẓuṛatin (tẓ), f. y dim. ‘raíz’; Anat. ‘vena, arteria’; p. ext. Soc. ‘raíz o tronco familiar’. || (Mc) aẓur (u), pl. iẓuran, s. m. ‘raíz’; ‘nervio’; Anat. ‘vena, arteria’. || (Taš) aẓur, pl.iẓuran, s. m. ‘raíz (de una planta, un diente, etc.)’; p. ext. ‘principio, origen’. || (Taš) azṛor (u), pl. izoṛran, s. m. ‘nervio’; Anat. ‘tendón’. || (R) azwar, pl. izuwran; (Senh) azwar, pl. izuweran, m.; tazwart, pl. tizuweratin, f. y dim. Bot. ‘raíz (de las plantas)’; Anat. ‘nervio (del cuerpo), vena, tendón’. || (Ntf) azghur, pl. izghuran, s. m. ‘raíz’; Anat. ‘nervio, vena’.
Cf. [S·R] (WE) asoṛ, pl. asoṛăn; (H) asur, pl. isuran, s. m. Anat. ‘nervio (sensorial)’.
FUENTES
§ «Anoche, hablábamos de la hermandad que vivió [Nombre] de jovencito en el equipo de lucha, con unos sacrificios físicos tremendos, entrenando con un frío considerable y en condiciones bastante precarias. Y ahí me conecté.
»Lo primero que me llega es que antes había varios tipos de lucha, dependiendo de cierta jerarquía. Vi una modalidad que era con una pierna amarrada. Consistía en una cinta de cuero alrededor del muslo, un agarre*. No necesariamente tenían que estar desnudos, pero se ponían también otra cinta en la cintura y otra en el brazo, a la altura del bíceps. Eran los tres agarres permitidos.
»Observé, no sé si llamarlo, modalidades o géneros de lucha diferentes. Había una lúdica o festiva. Pero había otras con carácter sagrado, que no se realizaban de manera pública, sólo para dirimir cuestiones de honor entre los contendientes. Éstas se desarrollaban con la supervisión de una especie de jurado. Y la cinta del muslo presentaba unas tarhas o pintaderas, unas de índole familiar y otras personales. Porque cada familia tenía como mínimo un luchador, alguien a quien correspondía esa función: representar el honor de la familia. Ahora bien, cuando no estaban luchando, esa cinta se la ponían en la frente, alrededor de la cabeza, como símbolo de identidad, jerarquía y dignidad. Y cuando ocurría algún desafío por una cuestión de honor que afectaba al sujeto o a su familia, esa cinta se la quitaban de la cabeza y le daban con ella en la cara al adversario para desafiarlo, lo cual ya era motivo de confrontación, que se debía resolver con esa lucha privada que expuse antes, bajo la dirección de los jueces. Como resultado, el vencido debía entregar al vencedor algún tipo de prebenda, una cabra o lo que fuera.
»Se untaban el cuerpo con grasa de carnero, algo que los esteleros y luchadores viejos utilizaban hasta hace poco para tratar las contusiones y demás (que aquello se calentaba y desprendía un olor muy fuerte).
»Ah, olvidaba otra modalidad. Esta era con una pierna, derecha o izquierda, dependiendo del luchador, amarrada a un palo fijado en el suelo.
»Cuando sentí que habíamos terminado, les agradecí la información. Dije tanemmirt y me respondieron con un concepto que, por lo visto, se usaba para finalizar o sellar el resultado del desafío, de la lucha: gerusia, es decir, algo así como ‘está todo sellado o acordado’.
»También me dieron otra palabra, tesort, para uno de los tipos de lucha, lo que no recuerdo es si era la sagrada o la lúdica» [Canalización de Íride Quintana (Las Palmas de Gran Canaria), com. pers. 22-II-2024].
§ Cf. «[p. 214] [Libro VII] [Siglo XIX] / [XXVIII: fol. 2320-2386] / XXVIII2320 / Sucesos que precedieron a la revolución de setiembre // [p. 235] […] Efectivamente despues de muchas peripecias y de grandes dificultades se arregló una luchada general de la Isla; los del Norte contra los del Sur, y puesta las condiciones como debia verificarse se señaló el Domingo 13 de Agosto para llevarla á efecto y puesto que este es un hecho desconocido en otros paises y hallarse numerosisimos Canarios fuera de su patria y saber cuan aficionados son, vamos á trascribir la manera de llevarse á efecto y como introduccion pondré los estudios de costumbres que el folletinista de “El Eco de Gran Canaria” D. Cirilo Moreno que se firmaba bajo el pseudonimo de Julian y aunque no acepto su conclusion, coloco con gusto la descripcion que nos hace de una de nuestras mas populares costumbres.
»Estudios de costumbres.= Luchas y luchadores.= // [p. 236] […] Uno de nuestros ilustres historiadores, relata la luchada que tuvo lugar, despues de la batalla ganada por los indijenas al Portuguez Silva y emplea para denominar sus lances voces del idioma de aquellos equivalente á las nuestras de Desvio, levantada, media-cadera, etc.
»La momia de Artaguy, Benaguay, Semidan, Benchoro,2338 Anguineguí, célebre luchador de Canaria que, despues de conquistado y bautizado cambió su largo y cadensioso por el corto y poco significativo de Juan Gil, dedicandose á instruir en su profesion á los sarjentos y cabos de compra (furieles) del ejercito de Juan Rejon, fué encontrado en el siglo anterior en una caverna de las costas del sur de la Isla por el naturalista ingles Mr. Chees y aun se vé en el museo zoolojico de Londres en el mas perfecto estado de conservacion con su arriote*, enredado en el muslo, confeccionado de un tejido de pita, hojas de plátano y tendones de carnero» [Julián Cirilo Moreno [Ramos], «Estudios de costumbres.= Luchas y luchadores». El Eco de Gran Canaria, 1868, apud Gregorio Chil y Naranjo, Estudios históricos, climatológicos y patológicos de las Islas Canarias: 234-236, «Manuscrito nº 11», XXVIII: «Sucesos que precedieron a la revolución de setiembre», pp. 2.336-2.338. Transcripción de Amara Mª Florido Castro e Isabel Saavedra Robaina. Las Palmas de Gran Canaria: El Museo Canario, 2000-2001, pp. 214, 235, 236].
N. B. Es evidente que Cirilo Moreno incurre en un anacronismo al señalar un arriote «tejido de pita, [y] hojas de plátano», materias vegetales que llegaron a Canarias con la colonización europea. Además, el programa de Televisión Española en Canarias Senderos isleños pudo comprobar en 2014 que la momia carece del mencionado agarre.
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