TARHAS

De estos sellos (lat. sigillum, dim. de signum ‘señal, marca’), se sabe que eran emblemas distintivos de uso personal y colectivo, que presentaban la peculiaridad mágica de identificar a su portador tanto en el mundo físico como en el sobrenatural. Cambios significativos en el desarrollo espiritual del sujeto, podían llevar a introducir modificaciones en el diseño, de manera que la insignia se ajustara a las nuevas capacidades y retos que asumía.

Además, estas imágenes canalizaban energías celestes dirigidas a impulsar operaciones místicas de diversa índole (sanación, protección, creación, etc.). Por ejemplo, el triángulo servía para conectar con la dimensión femenina de la divinidad (o diosa madre) y promover la fertilidad, entre otros valores, condiciones y cometidos (Canalización de Íride Quintana (Las Palmas de Gran Canaria), com. pers. 14-IV-2022).

Pero, ante la carencia de una tradición explícita que concrete los contenidos singulares adjudicados a cada una de las tarhas antiguas, la cautela más elemental invita a no rescatarlas sin supervisión. No obstante, todas, las de viejo y las de nuevo cuño (esto es, cuantas se exponen a continuación), mueven fuerzas más o menos potentes y generan vínculos, por lo que cada persona que contrae la responsabilidad de emplearlas ha de ponderar antes la carga que acepta.

Aunque hoy el uso coloquial ha generalizado el enunciado tarha para el conjunto de estas representaciones, la información disponible revela que designaba sólo un estado de estas piezas:

§ «En el asunto de la dicotomía entre tarha y talemín, me ha venido que, en efecto, formaban parte de dos procesos diferentes: talemín, mientras se elabora y tiene una función pública; tarha, cuando pasa a su dueño o dueña y toma una función personal» [Canalización de Íride Quintana (Las Palmas de Gran Canaria), com. pers. 27-VII-2022].

§ Cf. «Y a colación de eso, no tengo del todo claro que los hombres pudieran usar las tarhas de terracota. No estoy segura, pero creo que era algo que atesoraban las mujeres. Los hombres las “portaban” pintadas o tatuadas, pero no “materializadas” en barro» [Canalización de Íride Quintana (Las Palmas de Gran Canaria), com. pers. 27-VII-2022].

§ Cf. «Por lo que respecta a la pintura corporal de los hombres, estaba en función de la actividad que se fuera a desarrollar. La cosa es que, cuando se quería tomar decisiones, las pinturas no las tocaban las mujeres; ignoro si lo hacía uno mismo u otro hombre. En cambio, cuando se trataba de una situación de guerra o enfrentamiento, era la mujer la que te pintaba el cuerpo. Es como si la mujer te perturbara el entendimiento, aunque no sé si es eso exactamente. Pero vi claro que en el otro ámbito es simbólico, como si la mujer le dotara de vida de nuevo, de fuerza vital, para que impere la vida sobre la muerte» [Canalización de Íride Quintana (Las Palmas de Gran Canaria), com. pers. 15-IX-2012].

A partir de aquí, el lector encontrará una renovada colección de estas ‘bendiciones’ (timǝgraw), cuyo único propósito consiste en ayudar al ser humano que trata de conducir su vida según principios espirituales. Pero estas herramientas sagradas no son muletas, sino poderosos estímulos de la esencia divina del ser. Por eso se han de utilizar y compartir con ciertas precauciones, pues ni el grado de reconexión sutil de todas las personas es el mismo ni su estado en el momento de activar estas invocaciones será siempre el más óptimo.

Concentre su atención en la imagen, deponga su voluntad y sus deseos y deje que un vacío creador llene su consciencia de la energía requerida.

Ig iwen Aššaman aray.

Semejante a una noción de la realidad que abarca todo cuanto existe, la inmemorial concepción amaziq de la sociedad incluye tanto a los vivos como a los difuntos de esa comunidad, una copiosa fraternidad organizada en varios grados de parentesco (linajes, clanes, etc.), bien reales o bien legendarios. La muerte sólo representa un simple cambio de estado para el sujeto, que mantiene sus formas de vida en un plano ahora menos denso e invisible para los ojos de sus congéneres que permanecen en el mundo físico, con los que sin embargo puede interactuar a partir de ciertas condiciones, recursos y rutinas.

Diversos signos externos señalan adscripciones y evidencian jerarquías o funciones sociales. Entre esos símbolos, destacan unos sellos o divisas que identifican a su portador en cualquier ámbito de existencia, además de tributarle protecciones místicas. Son las tarhas, diseños que, como cualquier otra manifestación escrita, acogen una dimensión mágica importante, reforzada cuando se pronuncian o se asocian a una invocación particular (al margen, o quizá no tanto, de la referencia cosmológica, matemática o de algún otro tipo que se haya tomado como base para cada ideación).

El patrimonio cultural ínsuloamaziq, en particular el recogido en la isla de Gran Canaria, ha conservado numerosas de estas piezas, por lo general cerámicas de pequeño tamaño, utilizadas como emblemas, amuletos, timbres o moldes. Objeto y grabado se designan más a menudo en la actualidad con la expresión hispánica de pintaderas.

Por último, acaso no resulte ocioso subrayar tres observaciones importantes acerca de la reproducción de estas figuras espirituales y rituales:

  • En ningún caso se aconseja incluir alteraciones en su composición. Salvo el tamaño, el resto de las variables deberá conservar la factura original, con especial cuidado de no introducir texto alguno en una lengua diferente de la amaziq. Luz y sonido, imagen y palabra cristalizan un acto creador específico de índole y alcance sagrados.
  • Siempre que sea posible, utilice materias y substancias naturales.
  • Puesto que el pensamiento concreta una forma de energía, cuide de proyectar su vibración más alta durante la realización de estos trabajos.

SUMARIO

PDF

____________
Foto de cabecera: Deutsches Historisches Museum (Berlín).